¿Por qué elegir EPAE?
En EPAE sabemos cuál es la formación que vas a necesitar si quieres incorporarte al mundo laboral o quieres renovar tus conocimientos. Por eso, diseñamos los temarios de nuestros cursos de contabilidad con un enfoque primordialmente práctico.
Nuestros cursos de contabilidad en Granada están plenamente orientados a la incorporación del alumnado al mercado laboral. Aprenderás las destrezas y conocimientos imprescindibles y sentirás que llevas meses trabajando en una asesoría real.
Te enseñaremos como a un futuro compañero de profesión, con la intención de que puedas quedarte solo en el puesto de trabajo con absoluta tranquilidad.
Desde EPAE, a través de nuestros cursos de contabilidad en Granada, tenemos el compromiso de formar a los futuros profesionales del sector con las últimas herramientas dentro del campo de la contabilidad y fiscalidad.
Además, ofrecemos una atención personalizada e individual a cada alumno. Tendrás a tu disposición un tutor personal que hará un seguimiento de tu evolución y podrá resolver todas tus dudas y corregir tus tareas.
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Los cursos especializados de contabilidad no se eligen acumulando temario, sino decidiendo hasta dónde quieres llegar y con qué herramienta vas a trabajar cuando llegues, y esa decisión es justo la que ordena la formación de EPAE, un centro dedicado en exclusiva a contabilidad, fiscalidad y gestión laboral en lugar de una escuela generalista que toca de todo un poco. Los cursos de contabilidad se estructuran en itinerarios que van del registro diario al cierre del ejercicio y de ahí a la parte tributaria, de manera que el Curso Práctico de Experto en Asesoría Contable, Fiscal y Laboral recorre el trayecto entero en ocho meses lectivos y 650 horas con título homologado universitario, mientras que el Curso Práctico Especialista en Fiscalidad y Contabilidad Aplicada comprime en cinco meses y 350 horas el bloque contable y el tributario, que son los que más horas consumen en un despacho. El material de trabajo son facturas, nóminas, modelos y contabilidades reales de despachos colaboradores, anonimizados, que se manejan con el software profesional A3 incluido en la matrícula y bajo la corrección semanal de un tutor personal. No se requieren conocimientos previos, y quien entra en cualquiera de los dos itinerarios suma el módulo de Introducción a la Contabilidad, incluido en la matrícula, así que si dudas cuál de los cursos especializados de contabilidad te encaja puedes escribir a info@epae.es o llamar al +34 91 005 95 77 y un asesor académico revisará tu punto de partida antes de que decidas.
Un curso de gestión empresarial de corte amplio dedica a las cuentas un módulo introductorio y pasa después a marketing, recursos humanos u operaciones, y ese planteamiento tiene sentido para quien busca una panorámica de la empresa, pero deja fuera precisamente lo que hace empleable a un contable, que es la capacidad de sostener el registro durante todo el ejercicio y responder por él. La formación especializada invierte esa proporción y dedica el programa completo a los conocimientos específicos de la materia, de modo que el alumno no sale sabiendo de qué va la contabilidad sino sabiendo llevarla, que son dos resultados muy distintos aunque en un folleto se parezcan. Conviene aclararlo también en la otra dirección: la contabilidad de un negocio no funciona como las finanzas personales, donde basta con saber qué entra y qué sale, porque aquí cada operación debe quedar documentada, valorada y cuadrada según una norma común que permite que un tercero ajeno a la empresa entienda los libros. Por eso quien busca un curso de finanzas para entender los números de un negocio acaba necesitando antes la base contable, ya que los estados financieros no son el punto de partida del análisis sino su producto, igual que un curso de análisis carece de recorrido si las cuentas sobre las que se trabaja están mal construidas. Ese es el terreno natural de los profesionales que buscan especializarse, y el motivo por el que los cursos especializados de contabilidad se dirigen a quien ya sabe moverse en una oficina y quiere convertir esa experiencia en criterio técnico.
El recorrido empieza donde estés, y por eso el módulo de Introducción a la Contabilidad entra dentro de la matrícula de ambos itinerarios: está pensado para quien necesita aprender contabilidad desde cero y llega sin conocimientos de contabilidad de ningún tipo, con el objetivo de que la primera clase del módulo troncal no se le haga cuesta arriba. A partir de ahí el módulo contable de EPAE avanza por bloques que se apoyan unos en otros, arrancando con las operaciones de financiación, siguiendo con las de inmovilizado y con las operaciones corrientes (clientes, proveedores, existencias y tesorería, donde se concentra el trabajo del día a día) y terminando en el cierre contable, donde todo lo anotado durante el año se ajusta y se presenta. Ese trayecto cubre los fundamentos de la contabilidad financiera y llega hasta las operaciones que ya se consideran de nivel avanzado, porque el salto de nivel no lo marca un temario aparte sino la capacidad de cerrar el ejercicio completo y responder por el resultado. Al final del recorrido tienes los registros contables ordenados y las cuentas anuales listas (el balance, la cuenta de pérdidas y ganancias y la memoria), que es exactamente lo que se le pide a quien lleva la contabilidad de una empresa, tenga esta el tamaño que tenga. Quien parte de una base sólida y quiere el recorrido corto encuentra en el Curso Especialista ese mismo ciclo contable condensado; quien busca la formación completa con la parte laboral incluida, el itinerario de Experto.
La segunda decisión llega cuando el registro deja de ser el problema y aparecen los impuestos, porque los deberes tributarios de una sociedad no son una asignatura independiente sino el desenlace de lo que ya está anotado en los libros y cerrado en el balance, y ahí es donde el trabajo del contable se convierte en asesoramiento. Los itinerarios troncales incorporan esa parte con módulos propios de IVA, Impuesto sobre Sociedades e IRPF, de manera que el alumno recorre la conexión entre el asiento y el modelo sin cambiar de programa, y para quien quiere profundizar en una materia concreta existen además cursos especializados de contabilidad en formato vertical que la agotan. El de Contabilidad y Fiscalidad con A3 Software reúne en diez semanas el bloque contable y el del impuesto sobre el valor añadido, con el modelo 303, el 349, el recargo de equivalencia, la prorrata, el criterio de caja y la declaración anual, todo ejecutado sobre el propio entorno del programa. El Curso Superior de Casos Prácticos de Impuesto de Sociedades desarrolla en seis semanas veintiséis bloques que van del cálculo de la base imponible a las operaciones vinculadas, pasando por diferencias permanentes y temporarias, bases imponibles negativas, reservas de nivelación y capitalización, amortizaciones y deterioros. Y el de Casos prácticos de IRPF recorre en nueve módulos los rendimientos del trabajo, del capital inmobiliario y mobiliario y de actividades económicas hasta la liquidación del IRPF, trabajando sobre Rentaweb, la herramienta de la Agencia Tributaria. Existe incluso una vertical territorial, el monográfico de casos prácticos de IGIC, con 150 horas repartidas en once semanas para quien trabaja con clientes en Canarias. Esa es la lógica de la especialización en EPAE: primero el criterio contable y fiscal común, después el monográfico que te diferencia en una asesoría fiscal, y no al revés, porque un vertical tributario rinde poco si debajo no hay contabilidad.
Estudiar a distancia en la escuela no consiste en que te dejen un repositorio de vídeos, porque las clases se dan en directo con profesorado en activo y quedan grabadas en un aula virtual abierta las veinticuatro horas, de modo que una semana de cierre no te descuelga del programa. Encima de ese armazón se sostiene la pieza que marca la diferencia, el tutor personal asignado durante todo el curso, que revisa los casos prácticos entregados cada semana, señala por escrito el punto exacto donde se ha torcido el razonamiento y contesta las dudas en menos de veinticuatro horas hábiles, sin foro masificado de por medio. En esa modalidad se practica online contabilidad y, sobre esa base, la parte tributaria, siempre con el software profesional A3 incluido en la matrícula, el mismo que se maneja en el día a día del despacho, y sobre documentación auténtica anonimizada en vez de sobre supuestos de manual. La forma de evaluar sigue ese mismo criterio en lugar del examen memorístico: el certificado de finalización llega completando con éxito al menos el 80% de los casos prácticos del programa. Para el profesional en activo que encaja aquí su formación continua, un curso online con estas condiciones tiene una ventaja difícil de discutir: avanzas cuando puedes sin renunciar a que alguien revise tu trabajo, que es lo que separa un programa online serio de una plataforma de vídeos. Quien busca contabilidad y finanzas online con esa exigencia suele llegar después de haber probado alguna alternativa autodidacta y haberse quedado a medias.
Conviene distinguir qué entrega cada itinerario, porque la titulación pesa en un currículum de forma muy distinta según de dónde venga. La ficha del Curso Experto recoge un título homologado universitario sobre sus 650 horas lectivas, que es el aval externo por el que preguntan quienes quieren homologar su formación; la del Curso Práctico Especialista lo recoge como homologado por sus 350 horas, y los programas verticales entregan un diploma acreditativo por la formación recibida en la escuela. Lo que respalda un título propio de universidad y lo que certifica un centro especializado no juega en el mismo terreno, y ahí la respuesta honesta consiste en ceñirse a lo que consta en cada ficha, sin adornos ni promesas de reconocimiento que nadie ha firmado. El itinerario de Experto añade además un módulo extra de prácticas voluntarias con una duración de dos meses planteado como simulación en un entorno de trabajo real, que es la forma de sentarte en una entrevista con algo más que un certificado recién impreso. Sea cual sea el itinerario que elijas, el pago se puede fraccionar en 3, 6 o 12 cuotas, y las condiciones vigentes de cada convocatoria figuran en la ficha correspondiente; para confirmarlas antes de decidir, lo práctico es preguntar en el +34 91 005 95 77, que atiende de lunes a viernes de nueve a una y media y por la tarde de cuatro a ocho.
El trabajo contable tiene demanda continua porque toda sociedad, sea pública o privada, tiene que llevar sus cuentas los doce meses del año y no solo en campaña de impuestos. Con la formación terminada puedes trabajar como asesor contable, fiscal y laboral por cuenta ajena, hacerlo por cuenta propia desde una asesoría o una gestoría, entrar en el departamento de administración de una empresa, incorporarte a una compañía mediana como gestor financiero o preparar unas oposiciones al Cuerpo Técnico con una base tributaria ya asentada. La progresión habitual dentro del despacho lleva del apoyo al puesto con cartera propia de sociedades, y dentro de la empresa, del registro diario a la responsabilidad sobre el cierre; en ambos casos el siguiente escalón consiste en interpretar lo que se ha registrado, porque leer esos números y cualquier análisis de balances posterior parten de unas cuentas bien construidas, del mismo modo que la elaboración de informes con la que la dirección financiera toma decisiones o que la revisión que practica una auditoría externa dependen de la calidad de ese registro previo. Quien entiende la realidad contable y financiera de un negocio deja de ser un ejecutor de tareas de gestión administrativa y pasa a formar parte de las decisiones, y esa es la diferencia que se nota en los procesos de selección de personal de cualquier despacho: en un sector donde las vacantes se cubren por competencia demostrable, el conocimiento especializado es el argumento que decide. Un contable capaz de sostener la información financiera de una organización completa, desde el registro hasta la lectura del resultado, tiene por delante una carrera profesional con recorrido dentro y fuera del despacho, tanto en la pyme que necesita a alguien polivalente como en estructuras con área propia de administración y finanzas. Para acortar ese trayecto está la bolsa de empleo activa con despachos colaboradores de la propia escuela, un canal más para mejorar tus oportunidades laborales sin depender únicamente del envío de currículums a ciegas. Y si de momento no quieres cambiar de empresa, mejorar tu perfil profesional dentro de la que ya conoces suele ser la ruta más corta para asumir el cierre del ejercicio y dejar de limitarte al registro diario.
Llevo la contabilidad de mi negocio por mi cuenta, ¿necesito el itinerario largo o me basta con un programa vertical?
Depende de dónde estén tus lagunas. Si el registro diario lo tienes resuelto y lo que se te atraganta es una materia concreta, un vertical como el de Sociedades, el de IRPF o el de A3 te la cierra en semanas. Si en cambio arrastras dudas sobre cómo se valoran las operaciones o sobre el cierre, el itinerario de Especialista te da esa estructura completa en cinco meses. Los cursos especializados de contabilidad admiten las dos entradas, y lo que conviene identificar antes de matricularte es qué parte te falta; un asesor académico lo revisa contigo y es la forma más rápida de no pagar por lo que ya sabes.
¿Puedo especializarme en la parte fiscal sin volver a estudiar la base contable que ya domino?
Sí, para eso están los programas verticales, que arrancan directamente en la materia tributaria y no repiten el bloque contable. Ahora bien, si tu base viene de hace años o se construyó sobre la marcha, merece la pena repasarla, porque los ajustes extracontables del impuesto societario exigen manejar con soltura los criterios de valoración y las amortizaciones, y ese repaso te ahorra atascos en mitad del curso.
Nunca he hecho un asiento, ¿voy a quedarme descolgado en el segundo módulo?
No, porque el programa no da por supuesto nada. Quien entra en el Curso Especialista o en el Experto recibe dentro de la matrícula el módulo de Introducción a la Contabilidad, pensado justo para el que empieza sin base, y a partir de ahí cada bloque se apoya en el anterior. Además tienes al tutor corrigiendo lo que entregas cada semana, que es donde de verdad se detecta si algo no ha quedado claro.
Mi plan a medio plazo es opositar a Hacienda, ¿esta formación me sirve de algo?
Sirve como base técnica, no como preparación de la oposición, que es otra cosa y tiene sus propios programas dentro de la escuela. Llegar al temario tributario habiendo liquidado impuestos de verdad con documentación de despacho cambia por completo la forma de estudiarlo, y además te deja una salida profesional inmediata mientras preparas la convocatoria.
¿Cómo me matriculo y qué margen tengo para pagarlo?
Hay convocatorias repartidas a lo largo del año y el alta se tramita desde la ficha del programa elegido, que es donde figuran las condiciones vigentes y el fraccionamiento en 3, 6 o 12 cuotas. Antes de dar ese paso conviene una llamada al +34 91 005 95 77 o un correo a info@epae.es: te dirán qué fecha de arranque tienes más cerca y si el nivel que has escogido se corresponde con lo que ya sabes hacer.
Si has llegado hasta aquí es porque ya tienes claro que quieres formarte y lo que te falta es decidir cuál de los cursos especializados de contabilidad encaja con tu punto de partida y hasta dónde quieres llegar. Esa elección conviene hacerla hablando con alguien que conozca los itinerarios por dentro y no marcando una casilla en un formulario, porque el error más caro no es equivocarse de escuela sino matricularse en un nivel que se te queda corto o en uno para el que aún no tienes base. Marca el +34 91 005 95 77, manda un correo a info@epae.es o rellena el formulario del programa que estés mirando: un asesor académico de EPAE mirará contigo qué has estudiado o trabajado antes, cuántas horas semanales puedes sostener de verdad y a qué puesto quieres llegar, y con eso te dirá en cuál de los itinerarios conviene entrar.
