Facturar sin ser autónomo, ¿cómo es posible?

Facturar-sin-ser-autonomo- EPAE

Facturar sin ser autónomo

Muchos trabajadores por cuenta propia que realizan actividades durante pocas horas, días o semanas, como profesores particulares, programadores, artistas, bloggers, masajistas, diseñadores, estudiantes que optan por dar clases privadas, conferencistas o simplemente cualquier persona que decida emprender un nuevo negocio o tienda de comercio electrónico, suelen hacerse una gran pregunta: ¿puedo facturar sin ser autónomo?

La respuesta varía de acuerdo a una serie de requisitos que se deben cumplir. En este post te mostraremos cómo hacerlo en el caso de trabajos puntuales y cómo evitar posibles multas sin dolores de cabeza.

Facturar sin ser autónomo hasta 3000

Este proceso se puede lograr a través de un servicio ocasional que se haya prestado por cuenta propia. No obstante, se deben cumplir ciertos requisitos como ingresar una cantidad inferior al salario mínimo interprofesional equivalente a 12.600 euros al año y no realizar estos trabajos de manera regular.

En segundo lugar, el trabajador se debe dar de alta sin coste alguno en el Censo de Empresarios, Profesionales y Retenedores de Hacienda, al rellenar los modelos 036 y 037 con el fin de tener control de lo que se gana y evitar cualquier tipo de fraude o evasiones de impuestos. Asimismo, se debe cumplir con obligaciones fiscales como presentar resúmenes anuales, trimestres y declarar el IVA y el IRPF.

En caso de obtener una cantidad de 3000 euros durante el año, se debe presentar el modelo 347 y declarar esta operación con terceras personas. Es importante destacar que el cliente también tiene la misma obligación.

¿Quiénes lo pueden hacer?

Esto aplica para todo aquel que realice cualquier actividad de manera independiente a tiempo parcial durante el año. También para los asalariados que compaginan sus responsabilidades con estos servicios por cuenta ajena, para los que deseen emprender un negocio online y esos empresarios que tienen a su cargo negocios que aún no despegan producto de una crisis, o simplemente no pueden pagar los costes que exige la Seguridad Social.

Otros de los casos comunes son los profesores de clases particulares y periodistas, que al percibir pocos euros, optan por el trabajo de forma freelance. Estas actividades son consideradas profesionales por la Sección Segunda del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), y soportarán un 15 por ciento de Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), más un 21 por ciento de IVA. Lo ideal es demostrar que estos servicios son prestados de forma no habitual para evitar cualquier tipo de inconvenientes.

Multa por facturar sin ser autónomo

Facturar sin cumplir los requisitos anteriormente indicados y sin pagar la cuota de autónomo puede ser motivo de multa y recargos por demora de hasta de un 20%, dando como resultado una cuantiosa cantidad de dinero. Si se tiene un pequeño proyecto y se presta un determinado servicio, el cual se obtiene una retribución por el mismo, lo ideal es cumplir con todo el marco legal para evitar futuros inconvenientes.

Facturar un trabajo puntual

Si la actividad desarrollada se trata de un trabajo puntual no es obligatorio darse de alta en la Seguridad Social. Asimismo en este caso tampoco es necesario pagar la cuota mensual como autónomo.

En este sentido, la ley de la Seguridad Social establece la obligación de darse de alta en autonomo exclusivamente si se realiza una actividad lucrativa de forma habitual sin atadura por algún contrato laboral. Esto no aplica para casos que son esporádicos.

Es importante aclarar que los ingresos no son beneficios. La  diferencia radica en que cuando se habla de beneficios se refiere a  ingresos y gastos. Por lo que son los ingresos los declarados en los pequeños proyectos. En este caso se recomienda no superar los ingresos mínimos, además de acordar con el cliente y realizar facturas con datos genéricos y sin fechas específicas.

Asesor Contable

Gracias al Curso Práctico Experto Universitario Asesor Contable Fiscal Laboral ofrecido por la Escuela de Prácticas en Asesoría Empresarial (EPAE), los participantes tienen la opción de aprender los conocimientos y destrezas competentes  y equivalentes a un año de experiencia en asesoría.

Dominarán la contabilización de documentos reales como contratos, remesas, nóminas facturas, pólizas, préstamos, exportaciones e importaciones. La metodología es la práctica de casos reales, programas de fiscalidad y contabilidad que contribuyen al rellenado de los más importantes modelos de impuestos.

Otros artículos que te pueden interesar:

Modelo 130 del IRPF: qué es y como se rellena

Qué es el RETA y cómo funciona

Certificado de retenciones de IRPF ¿es obligatorio presentarlo?

Facturar sin ser autónomo, ¿cómo es posible?
5 (100%) 1 vote[s]

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *